Santa Rita Yoro
Octubre 27, 2010
Honduras

Un brutal choque entre un bus que transportaba
obreros bananeros y un turismo Toyota Yaris
dejó dos hombres muertos.

Las víctimas fueron reconocidas como Wilmer
Alberto Guillén Cruz, 34, y Roberto Alvarado
Quiñónez, quienes viajaban en el turismo.

El accidente ocurrió a las cinco de la tarde de ayer en
la carretera entre El Progreso y este municipio.

Según las autoridades de Tránsito, el turismo venía
de Santa Rita hacia El Progreso y se presume que el
encontronazo ocurrió por exceso de velocidad de
uno de los dos vehículos, pues fue un choque frontal.

El turismo quedó destruido, con el motor arrancado.
La carrocería voló varios metros. Ambos viajeros
murieron al instante.

Los parientes de Wilmer Alberto recogieron el
cadáver de su pariente y se lo llevaron a casa de sus
padres en el barrio Lara de Santa Rita. Roberto
Alvarado fue trasladado al hospital de El Progreso,
pero llegó muerto y fue retirado de inmediato por
sus parientes.

Roberto era propietario del karaoke Yabulani y
del car wash. Wilmer era el que manejaba el sistema
de sonido de la discoteca.

Parientes del joven afirmaron que éste trabajaba de
día como vendedor de lácteos para un productor
de Santa Rita y por la noche como operador de sonido
del karaoke Yabulani.

Ambos hombres habían estado trabajando ayer todo
el día en el mantenimiento y mejora de los equipos y
luces de la discoteca. Salieron a las cuatro y media de
la tarde a El Progreso para comprar accesorios
electrónicos que instalarían en el negocio.

El bus que transporta obreros bananeros de Higuerito
pertenece a la empresa Servicios Múltiples Génesis y
venía con sesenta pasajeros.

Nadie sabe qué ocasionó el accidente. Los agentes sólo
analizan que el turismo se estrelló de frente contra
el bus.

La unidad de transporte quedó a la orilla del
pavimento, abollado totalmente de su parte delantera.
El médico forense y la fiscal de El Progreso hicieron el
levantamiento del cádaver de Wilmer dentro de su casa.

El joven fue velado en casa de sus padres y será
sepultado hoy en el campo santo de Santa Rita, dijeron
sus parientes. Deja tres hijos menores. Wilmer
trabajaba de siete de la noche a dos de la madrugada
en el karaoke.