Santa Rita, Yoro
Honduras, C.A
Febrero 2, 2019

La ciudad de Santa Rita, Yoro es una entidad pequeña donde todo el mundo se conoce, no obstante, en la última década se ha disparado el índice criminal, debido a las constantes operaciones delicitivas a manos de jóvenes santarritenses que se dedican a la extorsión, sicariato y secuestro.

A partir del mes de octubre del año 2018 hasta la actualidad, una docena de pequeños negocios han decidido cerrar sus instalaciones por el constante acoso de extorsión que sufren a diestra y siniestra a la vista de todo el mundo, de paso evitan un atentado criminal en contra de sus seres queridos. Las autoridades municipales de éste municipio no hacen absolutamente nada para frenar tal situación, simplemente ignoran los sucesos y prosiguen como si nada pasara.

Las entidades de seguridad pública que ha llegado a brindar apoyo logístico a los elementos policiales que cubren éste sector, solo han hecho la pantomima con unos allanamientos a personas de bajo perfil, evitando arrestar aquellos individuos de alto perfil delictivo que trabajan dentro del Ayuntamiento y personas de un elevado nivel social.

Hace tres días el taller mecánico Villanueva que se encuentra localizado en la colonia Villa Adela cerró sus puertas por la intimidaciones de antisociales que exigen un pago de 50 mil Lempiras, equivalentes a 2 mil dólares mensuales. La familia afectada decidió abandonar su hogar con rumbo desconocido por miedo de ser asesinados, al igual que la familia asiática.

Vecinos de ésta localidad han mencionado que el local de ropa nueva y usada Novedades Maryuri ha estado cerrado tres semanas por  recibir constantemente notas de extorsión. “Don Alexánder Centeno en ocasiones se ausenta uno o dos días máximo, pero no pasa de una semana” mencionó un residente de ésta localidad.

Según algunos rumores un grupo de malhechores le han exigido un pago de 50 Mil a 100 mil Lempiras mensuales. Parece un aspecto irrisorio porque el sueldo base de un hondureño es apena de 300 a 500 dólares mensuales, pero lastimosamente es real.

Algunos propietarios aparentar estar bien o tratan de apaciguar la situación realizando una mejora al local, que de paso no son de ellos y así no llamar la atención de sus vecinos, pero la realidad es otra, reciben constantes amenazas de muerte y extorsión.

RECOMENDACIONES

Se les recomienda a los hondureños no visitar éste lugar, podrían ser secuestrados, golpeados e incluso asesinados, además, las personas oriundas de Santa Rita, Yoro no son peritas dulces, muchos guardan silencio para evitar perjudicar a sus seres queridos que andan en malos pasos. Mejor siga su camino, más vale prevenir que lamentar.