Santa Rita, Yoro
Honduras, C.A
Febrero 5, 2019

El asesino Lito Vásquez sale a defender a su hija isis Eloisa Vásquez, esposa del violador de su propia hermana Wilmer Mejía Jr, hijo del ex alcalde y ex diputado del Congreso Nacional de la República de Honduras, Wilmer Noé Mejía.

Hace dos décadas atrás, “Lito” Vásquez asesinó a sangre fría a una jovencita que se encontraba en una glorieta entre La Sarroza y Las Minas, jurisdicción de El Progreso, Yoro, por consiguiente, pagó su deuda penitenciaria encerrado en una cárcel hondureña. Este señor ahora sale en defensa de su hija mayor Eloisa Vásquez, la cínica que no defendió a su hermana menor de ser ultrajada por su propio marido Wilmer Mejía Jr.

Para el colmo de los males, “Lito” Vásquez ganó la tutela de su hija menor sin importarle el pasado. Convirtiéndolo en íntimo amigo del pedófilo yerno suyo Wilmer Mejía Jr y también de Wilmer Noé Mejía, otro violador de mujeres.

Y es que éste sinvergüenza ha tenido el cinismo de tratar de defender a su hija mayor y no hizo lo mismo con la menor, pero al cuestionarlo con una simple pregunta, ¿Dónde estaba cuando violaron a su hija? simplemente se limitó a bloquyear, como un vil cobarde. (Ver fotografía abajo). A esto se le suma que su propia hermana y ex jueza en Santa Rita, Yoro, Nora Vásquez le quitó toda la herencia de sus padres, siendo hoy enemigos.

Lastimosamente en Honduras no existe ley que le de seguirdad a los niños menores de edad. Un pusilánime cretino y asesino no puede tener la tutela de una jovencita que ha sido ultrajada a manos de su propio cuñado y con quien convive diariamente. Mientras tanto, Eloisa Vásquez ha tratado de mentirle al público santarriteño de tal caso, debido a que no se haya valor de mantenerse por si sola, una inepta interesada.

“Lito” Vásquez un asesino que no está arrepentido de su bochornoso acto criminal, la hija mayor Eloisa Vásquez; una muchacha que solo le interesa vivir entre riqueza sin importarle el abominable acto de violación que cometió su esposo en contra de su pequeña hermana, para ese entonces con 13 años de edad, una familia enfermiza que solo le traerá desgracia a la víctima. El señor de la tercera edad le interesa más vivir bien entre delincuentes que cuidad de su propia hija.